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Monday, 16 July 2007

Yoga y Budismo, La Meditación

Queremos ....aprender....


"Todos quieren transpirárselo todo en el mat (la alfombra o goma sobre la cual se ejecuta el Yoga)” En Occidente, en contraste con India, la práctica de Yoga "es muy física, como ir a un gym. Pero tenemos que suprimir esa mentalidad. No estamos en un gimnasio acá, estamos practicando yoga. Corten con tanta postura, e incrementen la espiritualidad".

"El problema con el Yoga es que nadie está traspasando [en Occidente] la tradición" [...] Si no practicas los cantos védicos y el pranayama, no estás completando totalmente el sistema del Ashtanga".

Manju Jois en la revista Yoga Chicago, Sept-Oct 2006.




Actualmente en occidente muchas personas practican Yoga y algunas han descubierto el Budismo, en ambas tradiciones milenarias, los practicantes adhieren a algún linaje (o estilo) particular con el fin de aprender certificadamente métodos que les den calma, felicidad y paz interior. Aunque dentro de estos practicantes solo algunos contados buscan el fin último de estos sistemas, el Nirvana como Paz o como Perfecta Iluminación. Existe una inmensa variedad de estilos pero yo en este blog me focalizaré en los que creo son más aptos para los occidentales que quieran complementar las tradiciones externas e internas de los yogas indios. Con esto me refiero al Raja Yoga (Hatha Yoga y Ashtanga Yoga) y al budismo Vajrayana.

En este artículo pretendo mostrar algunos aspectos complementarios de ambas disciplinas y filosofías lo que muestra que originalmente no están separadas, sino que activamente se complementan. Quizás es el trabajo de Occidente el retomar estas tradiciones de manera unificada e integrada para develar nuestra verdadera energía atómica, la de nuestros corazones y mentes unidos hacia un esfuerzo por trascender, y como seres, alcanzar la verdadera felicidad.

La manera que expondré los puntos es "in your face" asi que si no lo comprenden sigan el blog en su desarrollo e iran comprendiendo el punto esencial que planteo.

Vajrayana: En la tradición Vajrayana del budismo, se enseña que la meditación es un acostumbramiento (Tib. gom) a un estado natural de la mente, como ese estado natural ha estado oscurecido por una serie de fenómenos mentales, se desarrollaron métodos meditativos para "acercar" la conciencia convencional a esa naturaleza de la mente, sencillamente "simulando" ese estado natural. Ahora, estos métodos actualmente comprenden en el aspecto más básico de los yogas creativos externos (o Kriyayoga, Kariayoga/Utpayoga y Yogatantra), el uso de un estado mental calmo y luego abierto, o en jerga técnica (Shamata y luego Vipassana), también se utiliza el canto de mantras, visualizaciones de los aspectos de la mente iluminada, e identificación con esos aspectos durante la meditación, y por último, la disolución de esta "creatividad" en un estado de "fruto", resultado, o unión, que sería la máxima simulación conceptual posible de el fenómeno inmediato antes de la experiencia de perfecta iluminación o Budeidad.

El practicante debe recibir de un maestro cualificado y autorizado por un linaje tradicional estas prácticas, las que luego practica muchas veces repetidamente a lo largo de años. El fruto de una práctica sostenida y repetitiva a lo largo de los años es análoga a la práctica repetitiva del Yoga físico indio (Hathayoga-Ashtangayoga), generando confianza y entendimiento a un nivel no conceptual, lo que luego permite o abre las puertas a una correcta apertura del corazón, a la devoción hacia la verdadera espiritualidad encarnada en los verdaderos maestros, a la ausencia de dudas y confusión, y finalmente a la experiencia de la perfecta iluminación.

La práctica de estos tantras involucra el desarrollo de una "claridad conceptual" acerca del sentido de la práctica y de su esencia, lo que devela la visión correcta de la práctica misma, para con el tiempo transformar esa visión o entendimiento conceptual en la "experiencia" que esta misma pretende. De esta manera el aspecto conceptual del ego y de la mente no son rechazados ni sobredimensionados, sino que se utilizan hábil y sabiamente, de acuerdo al torrente normal de expresión cognitiva y egótica(dualística) de un ser humano.

Metodológicamente debe existir inicialmente un énfasis en el desarrollo de la claridad conceptual, para con los años dejarla en un plano inferior y subyacente en el medio de un espacio meditativo. Finalmente con la experiencia de años es posible abandonar los aspectos conceptuales en medio del océano de la mente natural. De esta manera, no surgirán dudas ni confusión en medio de las experiencias meditacionales vajrayana.

En la tradición tántrica vajrayana a la par de desarrollar la disciplina en las prácticas, es inminente el tener una relación maestro-discípulo, y a pesar de haber logrado la máxima claridad conceptual. Esto abre la experiencia mental y meditativa más allá del ego, la autoreferencia, la autoindulgencia, y la dualidad, hacia las experiencias de los aspectos no conceptuales y más vivos de la meditación y de la mente bajo un enfoque de visión pura.

Por último, en esta tradición no es importante el uso del cuerpo sino que existe desde un principio una práctica subyacente e imperceptible sobre el trabajo directo con relación al prana, los chakras y los canales sutiles (Nadi). La que se profundiza gradualmente de acuerdo al entendimiento de los aspectos de la sabiduría primordial y de la naturaleza de la mente que el practicante va adquiriendo y desarrollando a lo largo de los años y de varias vidas en compañía de su Lama (maestro tántrico). Hasta aquí es requerido un gran esfuerzo por parte del practicante, metafóricamente el equivalente desde 3 a 16 vidas de práctica tántrica vajrayana.

Finalmente, en el contexto de los yogas internos (Mahayoga, Anuyoga y Atiyoga) el Lama entrega en conjunto con sus instrucciones finales, la máxima iniciación, llamada iniciación de la sabiduría, con la que se nos abren las puertas a la perfecta iluminación.

Con esta última instrucción e iniciación, el practicante se encamina a realizar su última meditación, ahora en pos de su iluminación...en el transcurso de una sola vida.

(Nota: La iniciación de la sabiduría comprende bendiciones especiales además de la explicación exhaustiva de los aspectos de unificación de la Clara Luz y el cuerpo ilusorio, o del gozo y la vacuidad, o la visión de Rigpa...dependiendo de la tradición tántrica en particular y del tipo de mentalidad del practicante).


Meditación Hatha-Ashtanga Yoga: En esta tradición los aspectos meditativos se enfatizan muy pero muy pero muy raramente en las prácticas de yoga en occidente, donde el aspecto de bhakti (devoción al Guru y el camino espiritual que él representa) no ha fructificado, para inculcar el sistema completo del yoga tal y como se enseña celosamente en India (igualmente Manju Jois -el hijo del actual regente del linaje de Ashtanga Yoga en el mundo, ha decidido expresar completamente la práctica real del Ashtanga de acuerdo a los Vedas y el Yoga Korunta, tal como aprendió de su padre Sri Pattabhi Jois, incluyendo además de asanas, los cantos védicos o adhyanam, y los ejercicios respiratorios o pranayama). En cuanto a las bases de la meditación de esta tradición, ésta se fundamenta por la vía de una construcción física. Esta construcción física trabaja con la sensación o percepción del yo o "ego", utilizando si aspecto más bruto -obviamente el cuerpo burdo- o cuerpo físico de cada uno. Una vez que el cuerpo físico, con la practica física del Yoga se va soltando, relajando, abriendo y equilibrando sus sistemas circulatorio, endocrino, respiratorio, y linfático; gradualmente se va logrando modificarlo y directamente afectarlo en su relación dependiente con la conciencia. Es como usar una verdadera "palanca" sobre la sensación burda del ser o "ego", generando un estado (análoga -de cierta forma- a la visualización anterior del Vajrayana) de calma mental permanente. Cuando el practicante estabiliza esta experiencia de la calma mental -inducida externamente- en el continuo de su mente, pasa a la fase siguiente que es trabajar por independizar su "ego" de las sensaciones externas que afectan su cuerpo (Pratyahara), para lograr un estado "presente" en el mundo cotidiano, pero pudiendo permanecer indiferente a las estimulaciones que le puedan acontecer (a su yo o "ego"). Luego el practicante que ha logrado esta estabilidad, siendo calmo, abierto y sereno, habiendo domado y anulado el vaivén sensorial y sus interrupciones, trabaja por generar estados de concentración elevados donde solo quedan en funcionamiento los últimos aspectos de su cuerpo, o sea, su respiración (que utilizará en su sentido supremo la función de la técnica del Pranayama) y su conciencia en estado calmo. Por medio de técnicas (que no voy a detallar) el practicante dirige su conciencia usando el Pranayama hasta que en un instante en una de esas prácticas, él logra "separar" su conciencia de su "ego" generando estados de absorsión meditativa sin pensamientos (Dhyana). Por medio de la experiencia reiterada continua de estos estados meditativos por medio de una práctica constante y continua, el practicante accede a la experiencia de una conciencia no dual logrando reconocer la unión fundamental con el Alma, Dios o Bramha (Samadhi), lo que se escucha en la tradición también como 'Lo que es', 'La Inteligencia', 'El Yo Universal', 'Realidad Última', o 'El Eterno Yo Soy'.



Unión de las tradiciones. Tanto el camino externo de preparación física y sistémica de la biología humana del yoga indio tal y como se practica en occidente, como la preparación mental del budismo vajrayana tal y como se está practicando en occidente, son compatibles para "acelerar" el resultado de ambas tradiciones en nuestra experiencia personal. No existe ningún conflicto en las prácticas "base", solo en los aspectos finales de práctica de Samadhi y su resultado -en cuanto al grado de liberación o Nirvana como 'Paz y unión a lo Absoluto', o Nirvana como 'Perfecta Iluminación'-, en los aspectos no conceptuales de meditación, y en cuanto al acceso a los estados mas sutiles de conciencia. Por tanto, es una muy buena oportunidad para todos los occidentales el poder involucrarnos, si podemos y si lo sentimos, en la integración de estas ciencias, creadas hace más de 2.000 años para beneficio de los seres humanos de este mundo.


Distinciones. Es importante comprender donde uno está metiéndose, entender "la base" del camino que uno ha elegido o que actualmente explora, entender "los pasos" que nos exigirá, y comprender "sus frutos" o resultados. Para entrar con conciencia y despierto a cualquier esfuerzo que uno haga sobre si mismo es importante lo anterior. Tanto en los métodos del Vajrayana como en los métodos del Raja Yoga se utiliza el bhakti-marga (o camino -o fuerza- de la devoción) pero como estamos en occidente, es muy importante para no caer en fanatismos o comportamientos ridículos sin sentido, el usar esa fuerza, esa potencia...incluso mucho mas astutamente y conscientes que un yogui que pueda impresionarnos. Acá subrayo pero de manera extremadamente importante el pertenecer a un linaje tradicional o practicar con profesores autorizados legalmente y que sea muy claramente demostrable, para desarrollar esta cualidad gradualmente tal y como es enseñado que debe hacerse. (Nada de chantas por favor!!!).


Conclusión. No hay necesidad de cambiar nada, ni cortarse el pelo, ni hacer cosas raras ni vestirse de blanco ni de amarillo, solo de aprender muy pero muy bien a hacer las cosas que estas tradiciones nos enseñen...y mas importante que todo, aprender a meditar muy bien. Por supuesto que el estudio cobra relevancia en todo esto para saber donde pisamos, e incluso para saber como practicar bien...no es necesario ser erudito sino un buen practicante, potente, y que tenga las cosas claras. Fuera los fanáticos, bienvenidos los hombres espaciosos mentalmente. Cada tradición tiene ritos, muy cargados culturalmente, pero si eres hábil, verás tras las apariencias...




Lo mejor para todos, un abrazo....Andrés.

5 comments:

Francesco said...

que quieres que comente? admiro tu dedicación, tu sabiduria, tu entusiasmo. espero algun dia aprender algo, mientras voy a seguir leyendo

Pablo Bukovac. El reposo de mi coraza. said...

Y que queres Andrés, occidente es así toma cosas prestadas de otras tradiciones, culturas, las adapta, las ACOMODA, y asi se pierde el espiritu mismo de cada cosa. Esta en nosotros, como en vos, investigar, aprender y comprometerse con las cosas.. Bueno el blog, me voy a meter seguido, te espero también el mio. Nos vemos.

Isabo said...

Hola Andrés, bonitas palabras
Cariños
Carola

Migratore clandestino said...

Muy bueno, Andrés, segui escribiendo y te leeremos. Un abrazo.

María said...

Andrés:
Me gusta cómo escribís, transcribís tu luz interior. Yo estoy en una búsqueda, actualmente estoy en un grupo de la Soka Gakkai de Argentina, pero creo que no es esto lo que necesito para mi espíritu. No es fácil para los occidentales encontrarse, cuanto más leés y conocés, te das cuenta que es un árbol con muchas ramas. Te mando un abrazo. María

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