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Monday, 25 February 2008

Percepciones de Realización en el Tantra

Chogyam Trungpa dijo, "Si tenemos una pieza de roca en nuestras manos, con la percepción directa, no sólo se siente la solidez de la roca en particular; sino que la experimentamos como una expresión absoluta de la solidez y majestad de la tierra....No me refiero a esto en un sentido físico solamente, pero estoy hablando acá de una solidez en el sentido espiritual, la solidez de la paz y la energía, de una energía indestructible ...de la Sabiduría de la Ecuanimidad....Todo [lo que el yogui] observa es una expresión de descubrimiento espiritual. Hay una vasta comprensión del simbolismo y una vasta comprensión de la energía. Cualquiera que sea la situación, él ya no tiene que forzar ningún resultado". [Chogyam Trungpa, Cortando con el Materialismo Espiritual]

Lo que Trungpa expresa acá verdaderamente es el resultado de un camino de autodescubrimiento y esfuerzos de meditación que usualmente se realizan lado a lado de la orientación de un maestro de meditación competente o cualificado y considerando muchísimo estudio filosófico. En uno que otro caso extremadamente excepcional esta visión yóguica surge espontáneamente en un individuo como fruto de una circunstancia o "gatillazo" y no de un esfuerzo sostenido. Pero, sin duda que es esta es la visión que obtiene un practicante de meditación o yoga cuando alcanza la realización de un “Yogui”.

Una de las muchas cualidades de la iluminación (las que se detallan a fondo en compendios filosóficos, como por ejemplo en El Continuo Sublime de Maitreya) es la "incesante actividad" que un ser ya iluminado manifiesta para enseñar a otras personas cómo lograr esta misma iluminación. La mayoría de estas personas a su vez -debido a la increíble y suprema radiación de cualidades a la que son expuestos al meditar y escuchar directamente a un ser iluminado- alcanzarán con el correr del tiempo la iluminación o al menos uno de los 10 grados de Bodhisattva. Luego a su vez, ellos irán naturalmente a enseñar a otros de la misma forma. La iluminación entonces se despliega como un flujo supremo, dorado (sin error) y natural de las cualidades de la mente y el corazón, siendo la iluminación sin duda parte de la naturaleza, lo que se conoce como la naturaleza última.

Esta “radiación” que expresa una mente iluminada, es parte de una sabiduría trascendental que es capaz de reproducir directamente el estado de iluminación en otros seres humanos. Es esta sabiduría la que permite una polinización espiritual, un encendido directo de la iluminación en otro ser humano; y que es lo que se relaciona con el excepcional valor que se le otorga a un Buddha o a un Maestro Realizado.

Si lo piensas...el proceso tiene un sonido familiar al de una planta que estalla para esparcir semillas a través del viento.

Un ser de este calibre no se va a quedar estancado en medio de una familia feliz, o adherido a la sensación de calma que produce el tener la mente en permanente paz y estabilidad. Tampoco se va a quedar estancado en la experiencia de montar motocicletas para sentir cómo el viento expresa su propio vinculo poético con la vida, ni permanecerá en la playa surfeando olas de 4 metros para disfrutar de la experiencia adrenalínica de la realidad. Tampoco quedará por toda su vida empantanado en la sensación de bienestar que le otorguen las posturas de yoga, o la vida sana y equilibrada. Sin duda, un ser iluminado ya no quedará más absorto con el éxtasis más rico que la vida cotidiana o mundana puedan ofrecerle.
Así que, si tú eres un ser iluminado, naturalmente dedicarás sin vacilar tu propia vida a "enriquecer” la espiritualidad y conciencia de otros. Espontáneamente te convertirás en un maestro de maestros, o en un guía para los seres y naturalmente reunirás a estudiantes de diferentes niveles.
Por el contrario, si tú llegas a experimentar un estado de autosatisfacción, de poder, de energía, de éxito, o calma mental, como si fueran un “elixir de vida”. Si experimentas tu vida como si fueras una top model brasilera que siempre es admirada y deseada, para la cual todo es de fácil acceso y logro, entonces fácilmente caes en la ilusión de percibir la realidad propia como si fuese "perfecta". Podrías entonces proyectar la idea de que has alcanzado un equilibrio total en tu vida o cumplido las más altas metas personales, incluso aventurar que es parte de un logro espiritual, o de una bendición. Pero más bien, creer que cualquiera de estas conquistas es el equivalente a un equilibrio seguro, a un estado de perfección o a alguna experiencia yóguica o bendita, es una idea totalmente equivocada.

Para el meditador tántrico más entrenado, todas estas experiencias no indican ninguna evidencia de algún logro espiritual ni de desarrollo espiritual, ni bendición, ni mucho menos del logro de alguna cualidad o dominio en lo que significa la meditación tantrica o el tantra, ni menos y para que decir, del logro de la iluminación. Para ser realistas, estos casos no son más que un hito particular, un suceso o circunstancia, y por definición, un obstáculo meditativo.

Esto no es más que el endiosamiento que se le ha dado hoy en día a la idea de éxito e imagen, y más sutilmente de “equilibrio”, como si fuera un estado de perfección; o alternativamente, es la hoy en día tan publicitada idea de "Nirvana como paz”. En realidad esto tiene un grado de relación con un fenómeno que es conocido técnicamente como "Nirvana Constreñido", donde la disolución de nuestra diminuta mente problemática en algo más espacioso y vasto y generalmente unido a una experiencia de gozo, es el motivo por el que uno se siente ¡tan bueno y bien! Aunque lo que sucede no es más que una expansión del ego emparejado con una sensación de éxtasis oceánico. Puede ocurrir en extenso, o ser experimentado como un instante fugaz, y claro, no es diferente de lo que un poeta o un artista puedan experimentar en un momento de creatividad cúlmine. Sin duda son experiencias pero también son equilibrios temporales...nada duraderos.

Esta sutil trampa para los principiantes está ampliamente descrita en Los Cinco Obstáculo de Jhana del Canon Pali Theravada (o estados negativos que impiden la meditación), donde se afirma que la percepción del éxtasis debe ser trascendida.


En particular existe todo un espectro de niveles meditacionales que ocurren en ausencia de “formas”, sensaciones, y emociones durante las últimas etapas de la Meditación Vipassana, y en específico a partir de la cuarta absorción meditativa. Cuatro son los estados de no-forma meditacional (arūpajhānas) que ocurren al surgir la cuarta absorción meditativa:

(1) meditación como un “espacio infinito”
(2) la meditación como “conciencia infinita”
(3) la meditación como vacuidad infinita
(4) la meditación sin percepción ni no-percepción.

Todos ellos van más allá de cualquier tipo de contemplación extática (éxtasis) o de la serenidad en el corazón o el intelecto, e incluso finalmente abandondan todo rezago de pensamiento conceptual.

La Iluminación no es el punto en que la psico-química del cuerpo, ni las percepciones de la mente se han logrado controlar establemente, no es la conquista de un perfecto estado de felicidad desapegada ni de una vida equilibrada, ni menos sana!

Así que si alguien llegase a sentir o pensar como esto: “Tantra es contemplar extáticamente la belleza del otro” o “Bajo cualquier circunstancia mi corazón atraviesa sereno la tierra de la apariencia”. Esto puede ser ampliamente un obstáculo más en la ruta de las experiencias que nos impiden lograr el reconocimiento de la naturaleza última que Trungpa describe para nosotros. Es esencial para un meditador y sobretodo un meditador tántrico el ir más allá de cualquier tipo de experiencia agradable, de éxtasis, de serenidad e incluso de amor y compasión como los entendemos vulgarmente; para finalmente poder acceder a los estados yóguicos de percepción directa. En el Tantra esencialmente intentamos ir más allá del estado de enamoramiento con la vida que un poeta, un artista, o un adepto común y corriente del yoga, la meditación o el surf puedan cosechar.

Pero, ¿cómo podemos saber si alguna de nuestras experiencias que parezca algo similar es esclarecedora como la de Trungpa o no? Si es una experiencia cierta, uno siente inmediatamente unión con la sabiduría trascendental y se comprende todo de una sola vez. A partir de ese momento y para siempre las dudas se acaban y no hay más cuestionamientos acerca de nada. Es decir, para abarcar el nivel de experiencia que nos describe Trungpa, no hay otra posibilidad que alcanzar un estado iluminado de realización de la conciencia, equivalente a una percepción yóguica directa ya sea de vislumbre de la vacuidad; o de unión de la clara luz con la vacuidad.

Aunque el resultado de millones de años de evolución biológica humana se han basado en la superficie del amor, la compasión y la alegría, la experiencia de ellos ciertamente también sufre de condicionamiento, decadencia y colapso debido a su propio origen dependiente de otros factores naturales (como seres queridos, sucesos, nuestras metas, etc.) y es por esto que en el camino yóguico, son redefinidos como parte de un “método” que posibilitará en un punto futuro de su desarrollo, el surgimiento de la sabiduría iluminada.


Por lo tanto, analiza acabadamente tus experiencias, y se honesto contigo mismo como meditador. Reconoce lo que realmente cuenta en cada experiencia, únicamente de acuerdo a las escrituras tradicionales filosóficas y a la opinión de tus maestros de meditación y yoga, investiga acabadamente entre ellos cuando una experiencia es correcta y cuando es un obstáculo o una ilusión.

Namasté

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